-¿Recordar? Lo
tendré grabado de por vida.
15 de abril de 2011.
En una carretera oscura, la que lleva a Alicante, íbamos tres
amigos. Tony, Paco y yo.
Nos quedábamos a dormir en casa del
primero.
No sería más tarde de la una de la madrugada.
Era ya tarde
y como llevábamos todo el día de viaje paramos en una gasolinera.
Mientras Tony iba a pagar, Paco y yo nos estábamos riendo de un
amigo nuestro que nos intentó convencer que una noche juraba haber
visto un ovni.
Esa burla injusta nos dio un bofetón en las narices.
Durante un tramo de
la carretera comenzamos a tener mucho frío, aún con la calefacción
puesta, parecía que estuviésemos en un congelador.
A los cinco
minutos más o menos, las luces del coche comenzaron a fallar y
tuvimos que parar.
Bajamos los tres del coche y no sabemos porqué, a
Paco le entraron arcadas y terminó vomitando.
Cuando Tony fue a
mirar las luces, algo con mucha fuerza aterrizó a unos tres metros o
algo así.
Creímos que era un meteorito, o al menos es lo único que
se nos ocurría, en una carretera solitaria y de noche, ya me dirás
que pensar... el caso es que fuimos a verlo, nos acercamos a esa cosa
y empezó a desprender una especie de zumbido, un zumbido que a los
tres nos hizo sangrar por la nariz demasiado, la sangre era muy
abundante y lógicamente nos asustamos mucho.
Al intentar ver algo a
través de aquella potente luz, vimos como ese... “ser” se
levantó y créeme , esa puta cosa medía mas de tres metros.
Era
una cosa muy fina, muy delgada y muy oscuro dentro de aquella luz, y
sin rostro. Paco salió corriendo por el bosque fruto del pánico y
la incertidumbre, yo me quedé en shock, inmóvil mientras a Tony se
le ocurrió meter la mano en el bolsillo y alcanzar el móvil para
grabar aquella cosa, aquél ser, pero no pudo porque cuando le estaba
apuntando aquella cosa extraña desprendió unos gritos como nunca
había oído.
Algo desgarrador, a mi hasta me reventó un tímpano,
cosa que me hizo caer al suelo, me mareé con tanta sangre. A Tony se
le cayó el teléfono y salimos corriendo, a ver quién era el listo
que volvía a por el móvil.
Buscamos a Paco
durante más de 2 horas por el bosque, pero nunca lo encontramos.
Nunca más supimos de él
. Esa misma noche, como había forma de
encontrarlo, Tony y yo volvimos al coche, para poder buscarlo mejor,
no sé, para saber si estaba en alguna carretera o algo. Al lado del
coche, estaba el teléfono dentro del fogonazo.
Contamos lo que nos había
ocurrido pero supongo que como es lógico se rieron de nosotros, así
que no nos quedó más remedio que irnos a casa a esperar a que Paco
diese alguna señal de vida.
Lo último que
supimos de él fue lo que nos dejó fríos y nunca podremos olvidar
ni entender.
Un mes más tarde de lo ocurrido aquella noche,
revisando los vídeos de mi móvil, vi uno que me dejó helado
completamente.
Le di al reproductor, y salía Paco tumbado en mitad
de la carretera, con la nariz ensangrentada, con la cabeza afeitada y
con los ojos en blanco.
No paraba de reírse, una risa que pondría
los pelos de punta a cualquiera.. no he podio conciliar el sueño
desde entonces, desde que oí esas palabras.
-Nunca sabrán
quienes somos, ni de dónde venimos, pero volveremos.

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