domingo, 29 de mayo de 2016

La noche del miedo (relato)

-¿Recordar? Lo tendré grabado de por vida.

15 de abril de 2011. En una carretera oscura, la que lleva a Alicante, íbamos tres amigos. Tony, Paco y yo.
 Nos quedábamos a dormir en casa del primero. 
No sería más tarde de la una de la madrugada.

 Era ya tarde y como llevábamos todo el día de viaje paramos en una gasolinera. Mientras Tony iba a pagar, Paco y yo nos estábamos riendo de un amigo nuestro que nos intentó convencer que una noche juraba haber visto un ovni.

 Esa burla injusta nos dio un bofetón en las narices.

Durante un tramo de la carretera comenzamos a tener mucho frío, aún con la calefacción puesta, parecía que estuviésemos en un congelador.

 A los cinco minutos más o menos, las luces del coche comenzaron a fallar y tuvimos que parar. 
Bajamos los tres del coche y no sabemos porqué, a Paco le entraron arcadas y terminó vomitando.
 Cuando Tony fue a mirar las luces, algo con mucha fuerza aterrizó a unos tres metros o algo así.

 Creímos que era un meteorito, o al menos es lo único que se nos ocurría, en una carretera solitaria y de noche, ya me dirás que pensar... el caso es que fuimos a verlo, nos acercamos a esa cosa y empezó a desprender una especie de zumbido, un zumbido que a los tres nos hizo sangrar por la nariz demasiado, la sangre era muy abundante y lógicamente nos asustamos mucho.

 Al intentar ver algo a través de aquella potente luz, vimos como ese... “ser” se levantó y créeme , esa puta cosa medía mas de tres metros.
 Era una cosa muy fina, muy delgada y muy oscuro dentro de aquella luz, y sin rostro. Paco salió corriendo por el bosque fruto del pánico y la incertidumbre, yo me quedé en shock, inmóvil mientras a Tony se le ocurrió meter la mano en el bolsillo y alcanzar el móvil para grabar aquella cosa, aquél ser, pero no pudo porque cuando le estaba apuntando aquella cosa extraña desprendió unos gritos como nunca había oído. 

Algo desgarrador, a mi hasta me reventó un tímpano, cosa que me hizo caer al suelo, me mareé con tanta sangre. A Tony se le cayó el teléfono y salimos corriendo, a ver quién era el listo que volvía a por el móvil.

Buscamos a Paco durante más de 2 horas por el bosque, pero nunca lo encontramos. Nunca más supimos de él
. Esa misma noche, como había forma de encontrarlo, Tony y yo volvimos al coche, para poder buscarlo mejor, no sé, para saber si estaba en alguna carretera o algo. Al lado del coche, estaba el teléfono dentro del fogonazo.

Cuando se hizo de día, denunciamos su desaparición.
 Contamos lo que nos había ocurrido pero supongo que como es lógico se rieron de nosotros, así que no nos quedó más remedio que irnos a casa a esperar a que Paco diese alguna señal de vida.

Lo último que supimos de él fue lo que nos dejó fríos y nunca podremos olvidar ni entender.

 Un mes más tarde de lo ocurrido aquella noche, revisando los vídeos de mi móvil, vi uno que me dejó helado completamente.

 Le di al reproductor, y salía Paco tumbado en mitad de la carretera, con la nariz ensangrentada, con la cabeza afeitada y con los ojos en blanco.

 No paraba de reírse, una risa que pondría los pelos de punta a cualquiera.. no he podio conciliar el sueño desde entonces, desde que oí esas palabras.

-Nunca sabrán quienes somos, ni de dónde venimos, pero volveremos.

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